Sobre el llamado Sendero de la Mano Izquierda





La expresión Sendero de la Mano Izquierda (conocida más generalmente en su forma inglesa Left Hand Path) es una etiqueta difusa de la tradición ocultista moderna para designar determinadas corrientes consideradas "oscuras". Este concepto tiene su origen en en los cultos tántricos de la India (Vāmāchāra).


La metáfora Sendero de la Mano Izquierda, al usar un elemento dual como la mano, remite necesariamente a la existencia de su contrapunto u opuesto, el Sendero de la Mano Derecha (Right Hand Path). Diversos autores han establecido concienzudamente las diferencias teóricas que separarían ambos Senderos, diferencias que en general girarían en torno a la cuestión de las relaciones de la persona (la Voluntad) con la realidad (el Universo). El Sendero de la Mano Derecha conduciría a la "integración en el Universo", buscando la disolución de la voluntad propia en él (aceptando pues la existencia de otra voluntad superior a la de uno: la propia voluntad del Universo, simbolizada en la voluntad de los "dioses" como realidades ajenas y superiores a uno mismo). El Sendero de la Mano Izquierda llevaría por el contrario a "reinar sobre el Universo", al afirmar la voluntad propia como única voluntad posible para uno mismo y para todo lo que llama Universo (que debería llamarse "su Universo"), y al considerar toda personificación de voluntades dominadoras sobre uno ("dioses") como símbolos y visualizaciones sólo aparentemente externas de la propia voluntad (la única voluntad posible dentro de cada Universo). En el Sendero de la Mano Izquierda, "tú eres un Dios" porque "tú creas tu Universo".

Planteadas así las cosas, la oposición entre el Sendero de la Mano Izquierda y el Sendero de la Derecha no sería muy distinta de la que en otro contexto Crowley llamaba la oposición entre la Magia y el Misticismo. En un artículo en The Equinox de 1911, "Los peligros del Misticismo", escribió:

"La fórmula del místico es mucho más simple. Matemáticamente es 1 - 1 = 0. Él es como un grano de sal lanzado al mar; el proceso de disolución es obviamente más fácil que el choque de los mundos que el mago contempla. "Siéntate, y siéntete como polvo en presencia de Dios; no, como menos que polvo, como nada". Esta es la todosuficiente simplicidad de su método."

Pero este mismo artículo, que debe ser leído entero, muestra que las cosas no son tan simples, ni la dicotomía, en los términos en que suele ser planteada, tampoco.

Y es que parece que los términos Sendero de la Mano Izquierda y Sendero de la Mano Derecha son tan difusos desde el punto de vista filosófico o teórico porque son al final etiquetas más éticas (o incluso estéticas) que conceptuales. Sendero de la Mano Izquierda tiene un sentido "negativo" (el sendero "equivocado" o "malvado"), y así es asumido en algunos textos de Crowley:

"En esta guerra [traición] de los Hermanos del Sendero de la Mano Izquierda contra la Gnosis, cuya primera fase ha terminado en el establecimiento de esa tiranía y superstición que se llama Cristianismo..." (Liber XXIV: De Nuptiis Secretis Deorum cum Hominibus, I).

"Entonces ella comprendió todo. Comprendió que buscar el sendero de la mano izquierda puede llevarle a uno al poder de los ciegos gusanos del Cieno..." (En la Bifurcación).

Blavatsky, que al parecer tenía más presente el sentido hindú originario del concepto Sendero de la Mano Izquierda (Vāmāchāra), también condenaba este camino por su dimensión de magia sexual, en lo que no era sino una diatriba místico-puritana ("ascética") contra el placer sexual. Es decir una posición también más ética o moral que teórica, pese a que evidentemente intentara hacerse pasar por esto último.

La reivindicación que tantos movimientos e individuos hacen hoy del Sendero de la Mano Izquierda procede precisamente de este carácter "malvado" del concepto, dentro de la estética satanista u "oscura", que encuentra placer en reivindicar lo condenado y maldito. Esto supone sin duda un admirable acto de rebeldía, pues quien lo lleva a cabo acepta enfrentarse y vencer a sus propios miedos sobre lo maldito (miedos culturales, arraigados desde el despertar a la consciencia). Vencer el miedo (que siempre nos pertenece) es condición necesaria para el conocimiento; como decía Bertrand Russell: "El miedo es la fuente principal de las supersticiones, y una de las fuentes principales de la crueldad. Vencer al miedo es el comienzo de la sabiduría". Y también parece que reivindicar el Sendero Maldito conlleva el gratificante placer de ejercer inquietud sobre los semejantes, especialmente sobre los más gazmoños (el miedo que inspira el que pertenece voluntariamente al "lado maldito" del universo moral judeocristiano).

Por lo tanto, Sendero de la Mano Izquierda es aquí y ahora un término conceptualmente vago porque es más ético o estético (de reivindicación de lo "malvado") que filosófico.

Pero el sentido "malvado" o "negativo" de las metáforas donde interviene la mano o el lado izquierdos es, como se sabe, más amplio que su uso en el simbolismo del ocultismo occidental moderno, tal como ha sido establecido por Lévi, Blavatsky o Crowley. Se ha señalado ya el mismo sentido en la tradición India, donde el uso de la imagen de la mano izquierda sirvió al parecer para caracterizar y condenar al mismo tiempo a ciertas corrientes "heréticas". En un artículo que ya es un clásico de la semiótica cultural, "Para una semántica de los lados izquierdo y derecho en sus relaciones con otros elementos simbólicos" (1974), N.I. y S.M. Tolstoi, de la Escuela de Tartu, señalan que en las lenguas eslavas:

"Como se observa en la etimología de las palabras aisladas que significan "derecha" (prav-, dobr-, l'st'n-) e "izquierda" (hud-, kriv-, campni-), el sentido funcional atribuido a las manos y a los lados derecho e izquierdo muestra que la oposición "derecha"-"izquierda" significa fundamentalmente "bueno"-"malo" ("bien-mal", etc.)." 

Y la oposición trasciende lo lingüístico, y abarca nuevas dicotomías:

"En todas las circunstancias se observa la oposición de un principio de carácter más espiritual a un principio más profano (...). Del mismo orden es la oposición "derecha"-"izquierda" como "masculino"-"femenino", que se ha mantenido hasta nuestros días entre los fieles de las parroquias de los viejos creyentes y en otros muchos casos, aunque se tenga conocimiento de ejemplos —característicos, particularmente, de la tradición monástica— en que la correlación "masculinus"-"feminis" era equivalente a "bonus"-"malus" (...), por ejemplo: "La mujer es el recipiente del Diablo"." (El artículo ha sido publicado en español en Yuri Lotman et al. Semiótica de la Cultura. Madrid: Cátedra, 1979, pp. 195-198.)

En español la familia de términos relacionados con "derecha" son, como prácticamente en todas las lenguas, positivos ("derecho" como no torcido, correcto (del latín rectum, directum), incluso como conjunto de leyes ("el Derecho"), como el orden justo). La palabra "izquierda" procede de las lenguas prerromanas, pero los términos que vienen de la palabra latina original, sinistra, sólo tienen connotaciones negativas en español. En francés, gauche significa "izquierdo" y "torcido, tuerto".

¿Cómo es posible que en tantas y tan diferentes tradiciones la (mano) izquierda se asocie a lo negativo / maldito y la (mano) derecha a lo positivo / bendito? ¿Se trata de una influencia recíproca, o es algún tipo de "símbolo universal" (valdría decir de la especie, como los que le gustaban a Jung)?

Parece plausible que esta dicotomía simbólica es tan universal porque se basa en la lateralización cerebral y en sus implicaciones neuromotrices. Como es sabido, el córtex cerebral se divide por una hendidura longitudinal —la cesura— en dos hemisferios de aproximadamente el mismo tamaño y forma, pero con algunas funciones distintas. La lateralización es el nombre con el que se conoce en neurofisiología la especialización de cada hemisferio en actividades distintas, y la conexión de cada uno con una parte diferente del cuerpo. Empezando por esto último: cada hemisferio cerebral es responsable del funcionamiento de la parte contraria del cuerpo. El hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo (el oído derecho, el brazo y la pierna derechos...) y el hemisferio derecho, la parte izquierda. En este sentido, pues, la mano izquierda está controlada por el hemisferio derecho del córtex, por lo que el Sendero de la Mano Izquierda sería también en rigor el Sendero del Hemisferio Derecho.

¿Qué actividades mentales son características del hemisferio derecho?. "El hemisferio derecho del cerebro" —dice una enciclopedia de psicología— "controla neurológicamente el lado izquierdo del cuerpo y se considera que controla las tareas espaciales, las capacidades musicales y artísticas, el control y conciencia del cuerpo, y la creatividad y la imaginación". Por su parte el hemisferio izquierdo, según el mismo texto, además de controlar el lado derecho (la mano derecha), "está especializado en el lenguaje, la lógica, las habilidades numéricas y los conceptos científicos".

Sobre el caso concreto del lenguaje, hay que señalar que el hemisferio derecho (el de la Mano Izquierda) también se ocupa de algunos aspectos del mismo, como los musicales (tonos), rítmicos (prosodia), etc.

En la dicotomía simbólica de los lados izquierdo y derecho del cuerpo deberíamos ver, por lo tanto, un reflejo de la observación empírica de la especialización lateral del cerebro. La etiqueta "bueno"-"malo" aplicado a "derecho"-"izquierdo" es claramente moral y está inducida por sistemas ideológicos represivos como las iglesias o las religiones. Pero lo que subyace es que Sendero de la Mano Izquierda quiere decir Sendero de la Conciencia del Propio Cuerpo y del Espacio, Sendero de la Creatividad, del Arte, de la Música, de la Imaginación. ¿No son éstas las capacidades necesarias para hacer Magia? Y también las capacidades necesarias para lo que podría llamarse una sexualidad plena, integral, imaginativa (o sea, mágica). Una sexualidad "femenina" en el sentido en que los roles patriarcales han distribuido en nuestras sociedades los comportamientos y las capacidades de sentir.

El Sendero de la Mano Izquierda es el sendero de la creatividad personal, intuitiva, artística, mágica, asociada en todas las ideologías represoras (ideologías del "rebaño") al Mal (al goce de la vida sin trabas) y a la Mujer (a la bruja). Por ello, antes lo vimos, se decía que "la mujer es el recipiente del Diablo". Por ello también todos los moralistas ascendidos a magos o los magos que descendieron alguna vez a moralistas han usado esta etiqueta como sinónimo de la "perversión" en la magia, como sinónimo de la "magia negra".



© Miguel AlgOl

1 comentario:

RJara dijo...

puede que mano, sea solo un eufemismo y se refiera directamente al emisferio, en ese caso las cualidades atribuidas al sendero de la "mano" se referiria a las cualidades atribuidas al emisferio Izquierdo y no derechamente a la mano y al hemisferio contrario.