Acto en Barcelona


Vía Siniestra el sábado 18 de marzo en Undead Dark Club de Barcelona.


La Magia y la Realidad



La Magia no es un intento pueril de evadir o negar la Realidad. Al contrario, es una investigación sin aprioris sobre sus muchas posibilidades, y una puesta en práctica de los resultados obtenidos. La Realidad es tan inmensa como todas las experiencias que han sucedido alguna vez, por más extrañas o únicas que hayan sido. Hacer es hacer dentro de la Realidad, y también así agrandarla.

Comprendo a la mayoría de las personas que no cree en la Magia, porque su imagen de la Magia, para decirlo claramente, es ridícula. Se alimenta de la literatura de ficción o del cine, donde pasan cosas como que con una vara conviertes a uno en sapo, o sales volando en una escoba, o desintegras a tu enemigo con un rayo quebrado que te surge de los dedos. Pero los magos reales nunca han dicho que esas cosas formen parte del inventario de la Realidad, y por lo tanto tampoco de la Magia. Es lo que sucede cuando conoces algo a través de obras de ficción.

Ritual para el Barón Samedi






Este es uno de los rituales preparados para la sociedad siniestra La Cueva de Salamanca. Es muy poderoso: los cambios se manifiestan muy pronto y de modo muy tajante. Atrévete a ser consecuente con las exigencias de tu Voluntad profunda, o no lo utilices. El Barón puede llegar a ser muy generoso, y saber mejor que tú qué es lo que realmente necesitas.

Estratagemas de sacerdotes II:
El gran padre huérfano




Una de las estratagemas más apreciadas por los sacerdotes de todo pelo para demostrar la existencia de su inoperante y mudo "Dios", del que se han nombrado superintendentes en esta tierra, es el argumento del primer hacedor, también llamado en la vieja tradición escolástica el motor inmóvil. Según esta pintoresca tesis, "Dios" es el creador de toda la realidad visible, el creador de la luz y de la tierra, de los humanos y de los paisajes: todo es su obra; porque si no, se preguntan, ¿cómo habría llegado todo esto aquí? La estratagema quiere demostrar a "Dios" con la lógica, pero necesita como siempre muchos socorridos parches de fe. La argumentación parte de la premisa fundamental de que todas las cosas tienen que haber sido "creadas" en algún momento por algo distinto de ellas, como los hijos por los padres, las ideas por las mentes o las mesas por los carpinteros.

El Misal Negro



Acabo de publicar Misal Negro, mi selección y traducción al español de los guiones de las principales misas negras concebidas a lo largo del siglo XX: La Misa Satánica del grupo Coven (Bill Traut), la Misa Negra de Anton LaVey, la Missa Solemnis de Wayne West, la Misa Negra de la Orden de los Nueve Ángulos y la Missa Nigra de Aubrey Melech.


La misa negra, como señaló en su día LaVey, no es el ritual central de los satanistas. La ONA hizo unas reflexiones sobre las utilidades de la misa negra que creo interesantes:

Ataques de Magia Negra a hombres modernos





Nunca intentes convencer al escéptico sobre quien planeas lanzar una maldición. Déjale que se burle. Explicarle cosas disminuiría tus posibilidades de éxito. Escucha con complacencia cómo se ríe de tu magia, mientras sabes que sus días de angustia han empezado. (LaVey)




La Magia Negra está en las antípodas de constituir una forma de creencia. En el Sendero de la Mano Derecha, el sendero de las buenas conciencias que se dedican a las magias "de luz", sí hay mucho que creer. Si admites que existen dioses por encima de ti, tienes que admitir que sus designios no siempre te serán evidentes. Toda divinidad necesita de una fe, comenzando naturalmente por la fe en su existencia. Los magos negros, asesinos de los dioses que un día les inculcaron (libres ya de la necesidad de pensar mediante dioses), no confían más que en ellos mismos. Ni siquiera tienen fe en lo que otros les dicen: sólo en lo que han experimentado, vivido, comprobado. La Magia Negra es un arcón de técnicas experimentales que únicamente conserva aquello que da resultados. No funciona a través de ningún dios, no pide ni espera nada de ninguna deidad. La vida es demasiado breve y apasionante para quedarse aguardando pacientemente como un creyente más, lleno de recogimiento, humildad y desesperación.