Cuaderno para el trabajo avanzado con Sinister






Este Cuaderno es un pequeño compendio de textos complementarios a mi libro Sinister: Iniciación a la Magia Negra. Ha surgido como una recopilación de los principales materiales utilizados en diversas consultas y cursos personalizados que se pusieron en marcha tras la publicación del libro.

El propósito central del Cuaderno es ilustrar y ampliar los contenidos expuestos en el libro, como un material accesorio para el estudio y la práctica de sus distintos niveles.


Es accesible como ebook aquí

De los cuernos de los demonios



Las representaciones con cuernos de los demonios han sido interpretadas de muchas formas. Algunos las ven como una evolución visual de las altas y alargadas orejas del Set egipcio, otros como una derivación del aspecto caprino del Pan griego. Resulta curiosa la unanimidad de este detalle de los cuernos asociados a figuras demoníacas, que se encuentra en tantas imaginerías siniestras de Eurasia y África.

En el caso de América, hay una cultura que todavía convierte este rasgo en algo más sorprendente. Me refiero a uno de los pueblos originarios que habitaba la isla de la Tierra del Fuego, en el extremo sur del continente. Este pueblo era el selknam, también llamado ona. En su "mitología", estudiada de manera detallada por el misionero austríaco Martin Gusinde a comienzos del siglo XX y luego por la antropóloga estadounidense Anne Chapman en la segunda mitad de ese siglo, había una figura llamada Halaháches por las mujeres y Kótaix por los hombres.

Sobre los exorcismos


Intervención en el programa Repor de Televisión Española, dedicado al tema de los exorcismos que organiza la Iglesia Católica.

El programa completo puede verse aquí.


¿Por qué no regalo mi esfuerzo a todo el que me lo solicita?




Vivimos en una sociedad que intercambia bienes y trabajo por dinero, capitalismo la llaman, y sin duda es terriblemente injusta. Pero ser consciente de todas sus injusticias no facilita poder vivir al margen de ella. Sólo los extremadamente ricos pueden jugar a creerse fuera de las leyes de la economía, despreciar "el vil metal", ser "bohemios"... Cada día miles de millones de personas salen a trabajar o a buscar trabajo e, independientemente de que les guste más o menos lo que hacen, lo hacen fundamentalmente por conseguir el dinero que les garantiza la supervivencia y cierto confort. Se cobra por trabajos, por productos, por servicios. Es necesario pagar por un techo, por la luz, por el agua, por el abrigo, por cualquier cosa que uno no tenga por sí mismo, aunque pertenezca al ámbito de lo más básico y necesario. Nadie espera recibir la electricidad o la vivienda si no las intercambia por trabajo o por dinero. Pero al parecer hay quien sí espera recibir un bien totalmente gratis en este mundo de intercambios: ese bien sería el "ocultismo"...

La copa de Leviatán






La copa de Leviatán es un instrumento para la percepción de las dimensiones siniestras de la realidad que presento en Oculus Diaboli. Esta es una de sus representaciones materiales. Otras pueden ser un tipo de esfera, un mantra oscuro o tu propia posesión diabólica.

Paradigmas mágicos: Por ejemplo la Megafauna




Desde mi forma de entender lo siniestro, todo el simbolismo implicado en un trabajo mágico personal no tiene ningún "poder" por sí mismo. Es el mago, la maga, quien inviste de poder a ese conjunto de signos — su propio poder. "No hay Dios sino el Hombre", escribió la Gran Bestia... Si el poder procede de los "dioses", si sólo los "dioses" pueden hacer su voluntad, los humanos somos las únicas divinidades presentes en nuestras respectivas vidas.

Así pues los símbolos, los "paradigmas" que utilicemos son sólo lenguajes para intentar hablarnos a nosotros mismos. Un lenguaje no es nada sin el contenido, y sólo los seres vivos podemos imprimir contenido. Por ello decía también Crowley que no teníamos que conceder poder a las "cosas o seres" que surgen en el trabajo mágico, porque vendría a ser como si les concediéramos poder a las palabras del diccionario sobre lo que pensamos decir.