Rosaleen Norton, la bruja de Kings Cross



Rosaleen Norton es una de las figuras más interesantes del ocultismo siniestro contemporáneo. Escogió el nombre mágico de Thorn ("Espina"), quizás porque su nombre derivaba de Rose y el viejo adagio dice en inglés There's no rose without a thorn "(no hay rosa sin espinas"). Se definía como una bruja practicante del lado nocturno de la magia y fue una genial pintora y escritora. En cierta ocasión dijo a sus allegados: "He conseguido una vida con infinitas posibilidades y que me resulta enteramente satisfactoria en todos mis planos de consciencia". Aunque nacida en Nueva Zelanda, se trasladó de niña a Australia y vivió durante años en Sydney, en el suburbio de Kings Cross, por lo que los medios de comunicación australianos la llamaron "la bruja de Kings Cross".

Deus inversus?





La frase latina Demon est Deus inversus ("El Demonio es Dios invertido") parece que ha tenido un largo éxito entre hermetistas, cabalistas y rosacruces, y parece también que la historia la ha ido llevando de su aséptico origen neoplatónico a una lectura totalmente "siniestra". Yeats la escogió todavía con cierta ambigüedad para su lema personal en la Golden Dawn, pero Blavatsky, en su Doctrina secreta, ya la calificaba sin rodeos de "extremadamente peligrosa"... Así que en nuestros tiempos Barathrum o Nechist la han elegido con entusiasmo para sus temas de estética infernal.

El Libro Negro de Satán




Acaba de publicarse mi traducción española del Libro Negro de Satán, una de las obras fundamentales de la Orden de los Nueve Ángulos (ONA).

Recuerdo siniestro de Sara Ross



La vida y la obra de la maga catalana Sara Ross están hoy prácticamente olvidadas. Un par de blogs que contenían poemas suyos han desaparecido, así que ni siquiera en el omnisciente internet es posible encontrar testimonio de ella. Los que avanzamos por los senderos siniestros deberíamos mantener viva la memoria de los que nos precedieron, lucharon y cayeron. Sara Ross conoció al controvertido director de cine Jesús Franco, y un fanzine de culto dedicado a este último publicó hace ya bastantes años algunos apuntes sobre ella. Es el único material del que dispongo. A continuación transcribo lo que esta publicación difundió sobre su vida:

Personificación Satán





I

En el Arte de la Magia uno es el único autor, actor y espectador, pero no está obligado a interpretar monólogos. La obra dramática del ritual mágico puede tener, y de hecho suele tener, otras presencias. Otros "personajes" que no son formalmente otros actores (salvo en los rituales ceremoniales o colectivos) sino otras personificaciones del mundo del actor. La utilidad de estas presencias es enorme — también sus peligros. Dando nombre y concediendo voz a las distintas sombras de su oscuridad interior, el mago puede identificarlas, reconocerlas, negociar con ellas el efecto que ejercen o pueden ejercer en su vida.

Ars Nigra



Perdidos en la Magia

Empecemos por lo más básico, por las obviedades: No existe "el" camino: existe tu camino. "El" camino es sólo el camino personal que eligió algún otro, tan engreído que imaginó que todos deberían imitarle si querían llegar a ser algo. Esto es transferible a todas las esferas de la vida, incluida la de las técnicas mágicas. Cuando me preguntan si "la" Magia funciona, digo inmediatamente que no, porque sé que en la mayoría de los casos me preguntan en realidad: "Si yo siguiera fielmente determinados textos ocultos ¿conseguiría resultados?". En este sentido "la" Magia no funciona nunca, creo que la experiencia lo demuestra sobradamente. ¿Cómo podría funcionar algo que se hace sin haberse elegido enteramente por uno mismo, algo repleto de leyes, de condiciones, de "secretos", de miedos a equivocarse? Nada así en la vida "funciona", sea en lo "oculto" o en lo "mundano"... Obedecer no funciona, si quieres llegar a ser algo más que un miembro desapercibido de algún rebaño. "Hice lo que ponía ahí y no conseguí nada", dicen los incontables aprendices de brujo que se proponían maldecir fatídicamente un día a sus enemigos y acabaron maldiciendo su libro de magia comprado por internet. No se dan cuenta de la contradicción interna de su reproche, tan poco siniestros llegaron a ser. El "secreto" de las técnicas mágicas no está en los párrafos de algún libro oculto por conseguir, tampoco lo estará nunca en las "revelaciones" de un comediante que se llame a sí mismo "maestro" en estos temas, ni por supuesto lo acabará aportando un "ser" de otros mundos, uno de esos grandiosos fantasmas que se hacen esperar toda una vida. El "secreto" de las técnicas mágicas está en crear tu Magia, aprender a "leer" (los textos de magia, la vida en general) en esta dirección tan particular, tan exclusivamente personal.