Si la Magia fuese un curso de alemán...



¿En qué se parecería la Magia a aprender alemán? En que ambos temas son cosas serias, en principio nada fáciles, y que requieren un disciplinado y prolongado estudio. Me da la impresión de que un buen número de personas que se interesan en la Magia, aunque conscientemente tengan claro que no comparten la idea de que la Magia es un "engaño" o una "superstición", siguen a nivel inconsciente asumiendo bastante del desprecio que la sociedad oficial ha volcado durante siglos sobre ella. Sólo así se explica que la traten como algo tan sencillo, fácil de abarcar, que no merece excesiva minuciosidad en su aprendizaje, y que incluso se crean al poco tiempo de andar hurgando en ella unos entendidos (unos "maestros" si su ego es del tipo elástico, de ese que se puede inflar con facilidad). Nadie pretendería aprender una lengua a base de leer posts en las redes sociales, pero es notorio que muchos sí creen que pueden adquirir así su "cultura mágica"...

¿Brujería con remordimientos?



Creo que no hay creencia en el Bien (como algo absoluto, objetivo, universal) sin remordimientos: Con las cosas que pesan sobre ti pero no emanan de ti nunca puedes estar tranquilo.

Con el nombre de Ley del Triple Retorno, o simplemente Ley del Tres, se conoce en los ambientes de la moderna corriente/religión de la Wicca una supuesta ley que disuadiría de practicar la Magia si con ello se puede causar daño a alguien. Así la describe, por ejemplo, la página web The Witches' Voice [La Voz de las Brujas]:

"La otra "ley" de la Brujería es la Ley del Triple Retorno. Básicamente es la ley natural de "causa y efecto". La Diosa nos encarga tener un gran cuidado en todo lo que, como brujas, hacemos, decimos e incluso pensamos. La Ley del Triple Retorno lleva el principio de que "recoges lo que siembras" un poco más allá... de hecho, TRES pasos más allá. Porque "lo que hagamos de bueno o de malo, nos será devuelto tres veces". En función de este hecho, las brujas no quieren causar ningún daño, so pena de que les sea devuelto en abundancia." 

Charla sobre los vampiros psíquicos



Más cercanos y cotidianos que los míticos vampiros que se alimentaban de sangre son los llamados vampiros psíquicos o emocionales, personas que voluntaria o involuntariamente drenan las energías vitales de la gente de su entorno más cercano. La charla trata de las características de esta clase de personas, sus diferentes tipos, su forma de actuar y las posibles razones para ello, así como los distintos procedimientos para detectarlas y defenderse de su nociva influencia.

El Sendero de la Mano Derecha




El Sendero de la Mano Derecha es el camino opuesto al Sendero de la Mano Izquierda (o Siniestro) en los ambientes que genéricamente llamamos mágicos u ocultistas.

El Sendero de la Mano Derecha es toda forma de delegación de la propia Voluntad y de la propia Fuerza en cualquier Otredad: otros seres humanos ("maestros", "guías", etc.), otras supuestas entidades pensantes ("dioses", "poderes", las pretendidas voluntades conscientes de "La Tierra", "La Naturaleza", etc.).

El Juego de las Estrellas


Acabo de publicar con Sergio Varnaeh la edición y traducción españolas del Juego de las Estrellas, de la Orden de los Nueve Ángulos, un interesante y poderoso instrumento de Magia Negra en forma de juego de mesa. Nuestra edición incluye la descripción, reglas y gráficos tanto para jugar su forma simple como la avanzada.


Los pensamientos que muerden



Fotografía: Wendy Rufino (México)
"Desgarraduras: Confesionario"
Extraño que nos jactemos como seres humanos de creernos la única especie que piensa, dada la dolorosa relación que solemos mantener con nuestros pensamientos. Cuando en los días tristes elegimos contemplar la vida como una memoria nebulosa de desdichas y sinsabores, deberíamos tener la suficiente lucidez para darnos cuenta de que la mayoría de los sufrimientos experimentados ocurrieron exclusivamente en el plano de nuestra vida mental, de cráneo para adentro, mucho más que en el terreno de los acontecimientos "reales". Son los pensamientos los que nos han causado las principales y más desgarradoras heridas que hemos acumulado a lo largo de nuestra existencia, los que nos han dejado tal vez las peores cicatrices. En la mayoría de los casos, si se nos veía desde fuera, no nos pasaba nada; mientras que vistos desde dentro sufríamos tanto... Nuestra memoria trágica de la vida debería ser entonces la memoria del daño que mediante el pensamiento nos hemos infligido a nosotros mismos.