Magia Negra y Satanismo

por Cort Williams




Veo la esencia del Satanismo como la lucha de la voluntad individual para superar las limitaciones del cosmos. Esta lucha incluye la oposición activa. El orden cósmico pretende limitar y controlar la voluntad y el deseo del individuo, así que sólo una oposición activa y directa al cosmos puede permitir al individuo trascender estos límites. Mediante esta lucha, el individuo se fortalece, y se libera de las ilusiones limitadoras impuestas por el establecedor del orden cósmico, la deidad o demiurgo. Satán, o Lucifer, es la encarnación de la rebelión contra la deidad y el orden cósmico.


Considero que mi definición de Satanismo está más o menos en la línea de lo que se conoce como Sendero de la Mano Izquierda. En su obra Lords of the Left-Hand Path ("Señores del Sendero de la Mano Izquierda"), S. E. Flowers identifica dos ramas diferentes del Sendero de la Mano Izquierda: la materialista y la trascendente. La materialista está interesada en objetivos tangibles en el universo natural, como riqueza, poder y placer sexual. La rama trascendente, por su parte, busca cultivar y desarrollar una consciencia no natural mediante el logro de la gnosis (es decir, el cultivo de la llama negra). Mi enfoque está mucho más cerca de la rama trascendente del Sendero de la Mano Izquierda.

Yo identifico a Satán (o a Lucifer) como la encarnación de la rebelión contra la deidad y el orden cósmico. La relación entre Satán y la deidad cósmica o demiurgo es similar a la del 11 que supera los límites del 10. El 10 representa el orden, la estasis y la ley, mientras que el 11 representa el caos, el dinamismo y la rebelión. El once no es sólo el número de Satán, sino también, desde mi punto de vista, el de las fuerzas qliphóthicas y el de la propia llama negra. Definiré estos términos con mayor profundidad más adelante. Al identificarse con Lucifer y participar en la rebelión anticósmica, el satanista se transforma a sí mismo en algo que existe fuera del orden cósmico. Liberado, inspirado y fuerte.

La Magia Negra es la contraparte práctica de la ideología del Satanismo. Es el proceso del individuo imponiendo su voluntad sobre la del cosmos por medios no naturales (en otras palabras, mediante métodos que no están incluidos en los límites usuales del orden cósmico). Esto contrasta con la Magia Blanca, en la que el mago intenta que su voluntad armonice con la del cosmos. La voluntad individual y el orden cósmico están frecuentemente en oposición. Como resultado de esto, el mago negro libera a menudo energías caóticas y destructivas en el transcurso de su trabajo. Para el mago negro satánico esto no sólo es aceptable, sino una parte de la lucha contra el cosmos.

En mi trabajo mágico veo el cosmos como una lucha dialéctica entre dos fuerzas opuestas y complementarias: el fuego y el hielo, la luz y la oscuridad, el caos y el orden, el sujeto y el objeto. Inicialmente existía un estado de caos puro — un vacío no creado, un estado de potencialidades indefinidas y de libertad. Esto aparece representado en la cosmología nórdica antigua como el Ginnungagap, o el vacío cargado de magia. Este estado de potencialidad total se expresa en un par de opuestos: la Voluntad de Manifestarse y la Voluntad de Regresar al Misterio. La primera está encarnada en el demiurgo y el orden cósmico, la última en el caos y en las energías destructivas de los qliphoth. Entiendo los qliphoth como una especie de antimateria que busca devorar el cosmos creado y hacerlo regresar a un estado de no-manifestación.

Como la antimateria, las fuerzas qliphóthicas son poderosas, peligrosas y completamente extrañas al orden cósmico. Como tales, constituyen una potente herramienta para el mago negro satánico en su lucha anticósmica.

Otro aspecto de la Magia Negra es el desarrollo de la Identidad-sombra (Shadow-self). La Identidad-sombra es la esencia no natural del mago negro — la fuerza dinámica que le impulsa a evolucionar, a presentar batalla, a buscar vigorosamente lo desconocido. Tal vez se entienda mejor viéndola como un tipo de Deseo. En psicología, la sombra jungiana se vinculó al id, al inconsciente, que guarda los deseos no manifiestos. Mientras por un lado esta sombra se opone a la voluntad consciente, por otro es una fuente de vastas potencialidades y de crecimiento. Es un microcosmos del vacío no creado que está presente en el mago. Es el deseo del individuo de trascender las limitaciones, de alcanzar la gnosis y de buscar la sabiduría y el poder espiritual/mágico — la esencia de Lucifer-Satán.


© Cort Williams
Publicado originalmente en el grupo de internet Sinister Arcana.

© de la traducción española Miguel AlgOl
con permiso del autor

1 comentario:

Enrique dijo...

Excelente artículo, es una lástima que no haya mucha información sobre esta corriente satánica y en cambio mucho sobre la visión materialista/egoísta de LaVey o de los trucos psicodramaticos de Michael W. Ford. Saludos