Johannes Wier y la Pseudomonarchia Dæmonum



El médico y demonólogo holandés Johannes Wier, conocido en inglés como Johann Weyer y en latín como Ioannes Wierus, nació en 1515 en la localidad de Grave, en la Brabante Norte, perteneciente entonces a los Países Bajos dominados por la monarquía Habsburgo. Inició los estudios de latín a muy temprana edad y ya a los catorce años entró como discípulo y ayudante de Heinrich Cornelius Agrippa, primero en Amberes y luego en Colonia y en Bonn. Poco antes de la muerte de Agrippa (1535), Wier comenzó sus estudios de medicina en Francia, en París y Orleans. A su regreso a los Países Bajos, ejerció de médico en su ciudad natal de Grave (1538) y después en Arnhem (1545), con un estipendio asignado directamente por el emperador Carlos V. En 1540 se casó con Judith Wintgens, con la que tuvo cinco hijos. En 1550 fue nombrado médico de cabecera de Guillermo I de Cléveris, cargo en el que le sucedería su hijo Galenus a partir de 1578.


En la corte de Cléveris publicó sus más importantes obras sobre demonios y hechicería: De Præstigiis Dæmonum (1563), Pseudomonarchia Dæmonum (1577) y De Lamiis Liber (1577), así como diversos tratados médicos. Falleció en 1588 en Teklenburg (Renania del Norte), a los setenta y tres años, ejerciendo todavía la medicina. En aquellos tiempos cada noble o personaje importante tenía un lema público, que aparecía junto a sus obras y retratos; el lema de Wier fue: Vince te ipsum ("Véncete a ti mismo").

Las relaciones de Wier con la demonología y la hechicería se remontan a 1548, durante sus años como médico en Arnhem, cuando fue llamado a declarar como experto en un caso penal contra un adivino acusado de brujería. Pero algunos autores señalan ya la influencia de Wier en los últimos trabajos de Agrippa sobre los demonios y sus poderes, ya casi al final de los días del célebre ocultista alemán. Wier se pronunció públicamente contra el Malleus Maleficarum y defendió la abolición de las leyes contra la brujería. Con esta actitud se granjeó la enemistad de importantes inquisidores y magistrados de su época. Fue gracias a su puesto en la corte de Cléveris que Wier pudo evitar su propia persecución como brujo. El inquisidor Martín del Río, en su Disquisitionum Magicarum —un libelo que se haría tan popular entre los perseguidores de la brujería como el propio Malleus, y que se usaría como guía en los célebres procesos de Salem— lo citó directamente como uno de los principales seguidores del Diablo en el siglo XVI. Los libros de Wier acabaron en el Índice de Libros Prohibidos de la Iglesia Católica, compartiendo esta noble distinción con otras obras inmortales del pensamiento universal.

Wier publicó Pseudomonarchia Dæmonum en Basilea en 1577, como apéndice a la quinta edición de su libro De Præstigiis Dæmonum, que había aparecido por primera vez en 1563. Él mismo refiere que su fuente para este libro fue un manuscrito titulado Liber Officiorum Spirituum, seu Liber Dictus Empto. Salomonis, de Principibus et Regibus Dæmoniorum (Libro de los oficios de los espíritus, o libro llamado Empto [1]. Salomón, sobre los príncipes y los reyes de los demonios). Pero, en contra de lo que puede dar a entender ese título, Wier señala que no es el rey bíblico Salomón el autor de esta relación de demonios y sus formas de evocación, sino Cam (Ham), uno de los hijos de Noé: "[Cam] comenzó a invocar terribles espíritus tras el diluvio. Invocó a Bileth y compuso un arte en su nombre, y un libro que es conocido por muchos matemáticos". 

La Pseudomonarchia fue escrita con anterioridad a la célebre Clave Menor de Salomón (Clavicula Salomonis Regis) o Lemegeton, una parte de la Goecia, con la que guarda notables similitudes. La Goecia se ha hecho célebre en nuestra época por una descuidada edición publicada en 1904 por Samuel MacGregor Mathers y Aleister Crowley. Es muy posible que el autor original de la Goecia se inspirara parcialmente en la obra de Wier. Sin embargo hay llamativas diferencias entre ambos textos: La Pseudomonarchia cita sesenta y nueve demonios, y la Goecia setenta y dos. Andromalius, Dantalión, Seere y Vassago no aparecen en la Pseudomonarchia, así como Pruflas no aparece en la Goecia. El orden en que los demonios están ordenados es también diferente. En la Pseudomonarchia no se encuentran sigilos asociados a los distintos demonios, como sucede en la Goecia.

Se han señalado también las similitudes de la Pseudomonarchia con un manuscrito anónimo francés de la segunda mitad del siglo XVI, el llamado Livre des Esperitz (Libro de los Espíritus) [2]. En este manuscrito se hace un inventario de cuarenta y seis demonios, treinta y cinco de ellos presentes también en la Pseudomonarchia, aunque con los nombres ligeramente alterados. Algunos autores proponen que Wier contó con una copia del Livre des Esperitz para confeccionar su Pseudomonarchia, pero que por alguna razón ésta estaba incompleta: Las referencias a Lucifer, Belcebú, Satán, y los demonios de los puntos cardinales —Orient (Oriens), Poymon (Paimón), Amoymon (Amaimón) y Equi (Egyn)— con que comienza el Livre des Esperitz faltan en la Pseudomonarchia. Pero el libro de Wiers no puede verse en ningún caso como una mera copia del manuscrito francés: la Pseudomonarchia incluye otros nombres infernales y ofrece una descripción mucho más detallada de sus atribuciones y de sus formas de evocación.

Los demonios de Wier son los siguientes:

1. Bael. 2. Aguares. 3. Barbas. 4. Pruflas. 5. Amon. 6. Barbatos. 7. Buer. 8. Gusoyn. 9. Botis. 10. Bathym. 11. Pursan. 12. Eligos. 13. Loray. 14. Valefor. 15. Morax. 16. Ipes. 17. Naberius. 18. Glasya labolas. 19. Zepar. 20. Byleth. 21. Sytry. 22. Paimón. 23. Belial. 24. Bune. 25. Forneus. 26. Roneve. 27. Berith. 28. Astaroth. 29. Forras. 30. Furfur. 31. Marchocias. 32. Malphas. 33. Vepar. 34. Sabnac. 35. Asmodeo. 36. Gaap. 37. Chax. 38. Pucel. 39. Furcas. 40. Murmur. 41. Caym. 42. Raum. 43. Halphas. 44. Focalor. 45. Vine. 46. Bifrons. 47. Samigina. 48. Zagán. 49. Orias. 50. Volac. 51. Gomory. 52. Decarabia. 53. Amdusias. 54. Andras. 55. Andrealphus. 56. Oze. 57. Aym. 58. Orobas. 59. Vapula. 60. Cimeries. 61. Amy. 62. Flauros. 63. Balam. 64. Alocer. 65. Saleos. 66. Vual. 67. Haagenti. 68. Phoenix. 69. Stolas.



Notas

[1] Benoît Grévin (en Jean-Patrice Boudet, "Les who's who démonologiques de la Renaissance et leurs ancêtres médiévaux", Médievales vol. 44, primavera de 2003) propone que la palabra "Empto." es una abreviación deformada de "Emphoras", es decir "Schem-hamephorash" (Shemhamforash en la versión de la Biblia Satánica de Anton LaVey).

[2] Cambridge, Trinity College. Manuscrito O.8.29.



© Miguel AlgOl


Traducción al portugués

1 comentario:

Wu Chi dijo...

La verdad que que siento una especial atracción por todos estos personajes que algunos se han molestado en intentar borrar de la historia (muy conscientes de que despreciarlos sería darlos a conocer). Muchas gracias, Algol, por tu labor. Me arranco la cabellera ante tu valioso trabajo de recuperación de la memoria mágica.